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jueves, 27 de junio de 2013

La verdadera "Hello Kitty" (Historia)

La leyenda urbana cuenta que en los años 70 había una niña de 14 años que estaba en  fase terminal de cáncer de boca. Los médicos ya habían arrancado todas las esperanzas de la familia en relación a la cura de la niña, así que la madre de la niña, Ikaka Shimizu , desesperada,  acudió a todas iglesias y cultos, pero al no obtener resultado se inició en el ocultismo y satanismo, para al final, hacer un pacto con el diablo.
Presentó la niña al diablo para que curase a su hija, le hizo una promesa de fabricar una marca que fuese famosa en todo el mundo, el diablo cumplió su parte y la madre también. Creó a Hello Kitty.
La palabra hello en ingles significa hola, y la palabra kitty de origen chino significa demonio, entonces Hello kitty significaría. “Hola Demonio”.
Otra curiosidad es que  Hello kitty no tiene boca debido al caso de cáncer en la boca de la hija de su diseñadora.
Esta es la otra historia de tan entrañable personaje, desde luego no esta documentada, por eso entra en la categoría de leyenda urbana, lo que si es cierto es la escasez de datos acerca de la biografía de la diseñadora y su extraña desaparición de la empresa un año después. Otro dato es que varios satánicos llevan tatuado a Kitty en la piel e incluso circulan videos de misas negras con la imagen de la gatita que algunos llaman “la hija del demonio”:
Ayudada por el demonio o no, lo cierto es que su éxito es imparable y como curiosidad, el personaje se ha usado también en otras circunstancias que no tienen nada que ver con el mundo infantil:
En 1999, en Hong Kong, tuvo lugar un brutal asesinato que pasaría a llamarse el Hello Kitty murder. El popular nombre del caso deriva del hecho de que los asesinos ocultaron la cabeza de la víctima en una muñeca de Hello Kitty después de haberla decapitado.



La decepción más grande de mi vida (Historia de desamor)

Me enamoré de Javi en el instituto. Era el último curso antes de irnos a la universidad y empezamos a salir al poco de conocernos. Un flechazo, así lo llaman… Sólo sé que nunca había sentido nada igual, que nunca me habían mirado como me miraba Javi, que me sentía la persona más feliz a su lado.
Ese año fue maravilloso. Teníamos amigos en común, salíamos, hacíamos muchas cosas a pesar de que en realidad  éramos unos críos (entonces nos parecía que no…) y lo recuerdo como una época maravillosa. Después, los dos teníamos nuestros planes en la universidad y así seguimos, yo me marché a Madrid y él se quedó en Barcelona, y seguimos saliendo en la distancia.
Fue una época muy difícil, os imaginaréis que no es sencillo mantener algo así, nos veíamos poco, ni siquiera todos los fines de semana, salíamos, éramos jóvenes, en fin, que teníamos que estar muy seguros de aquello para poder seguir adelante. Y lo hicimos, costó pero lo hicimos, con dudas, idas y venidas, cinco años separados y luchando todos los días.
Cuando terminamos de estudiar decidimos instalarnos en Barcelona porque teníamos trabajo los dos y era nuestra ciudad. Eran otros tiempos, era más fácil “decidir” y encontrar trabajo y no nos fue difícil hacerlo ahí que era donde queríamos.
Empezaba otra nueva vida para nosotros, ya juntos, tampoco fue fácil, porque estábamos tan acostumbrados a estar separados que la convivencia tampoco era perfecta, fue un cambio, pero en este caso por supuesto fue para mejor y pronto nos acostumbramos a nuestra nueva situación y empezamos a vivirla al máximo.
Pasaron los años y nos casamos. Teníamos una vida estable, un trabajo, viajábamos mucho, nos divertíamos, todo el mundo nos veía y decía que era muy bueno que estuviésemos así aun después de llevar tantísimos años juntos, que se nos notaba como la ilusión del primer día, y a mí era algo que me encantaba, que intentaba cuidar al máximo porque sabía que habíamos peleado mucho por llegar ahí, porque estaba totalmente enamorada de Javi desde el primer día y quería seguir estando con él.
Pero al cabo de llevar un año casados todo, de repente, cambió. Poco a poco fuimos dejando de hacer cosas juntos. Él quedaba con sus compañeros de trabajo para cenar o hacer cosas, yo de repente no tenía hueco en nada de su vida, me sentía fuera de lugar, una extraña… Como me sentía así nos metimos en un círculo más extraño aún porque yo me refugié en mis amiga y cada vez estábamos más distanciados…
Al final un día no pude más y le pregunté si le pasaba algo, si estaba todo bien,… al principio me dijo que sí, que por qué pensaba eso, pero continuó la conversación hasta que por fin me confesó que estaba viendo a otra chica.
Yo… no sé si os podéis hacer a la idea de cómo me sentí, supongo que sí si os ha pasado lo mismo o parecido. Lo primero tonta, tonta e idiota por no haberme dado cuenta de nada, por estar tan ciega. Lo segundo me sentí muy sucia por haber estado con mi marido al mismo tiempo que él estaba con otra, y me sentí engañada, decepcionada y muy triste por ver como la persona en la que yo confiaba al 100%, de repente y sin previo aviso, me la jugaba de esa forma.
Él decía estar muy arrepentido, que había sido una tontería y que ya no la vería más y bla bla bla todas esas cosas que se dicen… no le creí nada, para mí era tal la desilusión que había sentido con esas palabras que no podía ni mirarle, no podía creer que mi amor, mi gran amor desde el instituto, con todo lo que habíamos pasado, con lo que nos queríamos, me hiciera eso. Es que no me cabía en la cabeza, ni me cabe todavía y eso que ya han pasado varios años de todo esto.
Recogí mis cosas y me fui de casa, esa misma noche. No soportaba estar a su lado y tenía que pensar. Él estuvo llamándome mucho durante muchos días pero yo lo tenía claro, era imposible recuperar aquello, me había dolido tanto, no podía perdonarle, es que era imposible para mí olvidar aquello y seguir como si nada.
Nos divorciamos y tuve que continuar mi vida tratando de afrontar la decepción más grande que podía haberme llevado. Nadie en nuestro entorno entendió aquello y no saben cómo pudo hacer algo así, pero el caso es que lo hizo y que todo terminó por su culpa.
Han pasado los años, y he salido adelante. Nadie se muere por amor, aunque al principio lo parezca… He conocido otros chicos pero no he conseguido ser feliz con ninguno. No me fío, en cuanto empiezo a sentir me alejo para no sufrir y no soy capaz de tener una relación. Así que he asumido que si tiene que llegar llegará pero que si no llega tampoco pasa nada. Lo tengo claro. Lo primero soy yo. Y Javi… pues poco sé de su vida, pero prefiero así, es más fácil olvidar.

Las Hermanas Gemelas (Historia de terror)

Una impresionante Historia de Terror, se trata de la Leyenda de Terror de Las Hermanas Gemelas. Todo empezó cuando las gemelas de aproximadamente 10 años se encontraban jugando, pero su mama iba a salir por la comida por lo que les pidió a sus hijos que no salieran de la casa o podía correr el riesgo de que las atropellaran en la autopista que se encontraba en frente de la casa, las pequeñas le juraron a su mamá que no iban a salir por lo que su mamá rápidamente se fue.


Después de varios minutos las niñas salieron de su casa para agarrar su pelota que se encontraba a fuera de su casa, pero las pequeñas no se dieron cuenta al pasar la carretera por lo que un camión las atropello, cuando su mamá regreso a su casa encontró a sus dos hijos muertas. 

Al paso de los años la mamá tiene unas gemelas casa iguales a las que murieron en ese espantoso accidente. Nuevamente las señora iba a salir por unas cosas, por lo que les dijo a sus pequeñas que se metieran a la casa y que no salieran para nada o podían ser atropelladas. 

La gemelas repitieron la historia de las anteriores gemelas al soltar su pelota, pero inesperadamente su mamá regreso porque se le había olvidado unas cosas, pero la señora rápidamente empuja a sus hijas para que un camión no las atropellara, su mamá las regaño, mencionando que le había dicho que no salieran para nada, por lo que las pequeñas le respondieron que ya fallecieron una vez y que no les volverá a pasar.

La habitación 407 (Historia de terror)

Al parecer la historia de El resplandor de Stanley Kubrik no es algo imaginado por la mente del director sino hechos reales acontecidos en la habitación 407 del hotel Stanley de la ciudad de Denver y que el propio director vivió en carne propia cuando estuvo alojado un par de noche en el lugar.
El hotel Stanley no ofrece a sus huéspedes la habitación mencionada ya que afirman que allí suele verse la presencia de un fantasma al que no le gustan las visitas… Se trataría del espectro del señor Dunraven, original dueño de los terrenos, que estafó a cientos de personas y fue ejecutado, por lo que se piensa que está condenado a vagar por la eternidad en busca de redención.
Según decenas de testigos las luces suelen apagarse y prenderse solas, la temperatura desciende bruscamente y elementos como lámparas o sillas se mueven sin que nadie las haya tocado. Incluso huéspedes de habitaciones contiguas suelen oír pisadas y llantos de niños en tanto que las mucamas que deben asear la habitación encuentran cosas revueltas sin que nadie haya estado alojado allí.
Otras historia refieren a que en esa habitación ocurrió un homicidio pero que no se dio a difusión para evitar perdida de clientes o de fama del hotel.

Llanto de una mujer (Historia)

- "¿Por qué lloras mamá?" - le preguntó un niñito a su madre.
- "Porque soy mujer" - le contestó la mujer.
- "Pero yo no entiendo" - dijo el niño.
Su madre se inclinó hacia él y abrazándolo le dijo: - "Y nunca lo entenderás..."
Más tarde el niñito le preguntó a su padre:
- "¿Por qué mamá llora a veces sin ninguna razón?"
- "Todas las mujeres lloran siempre sin ninguna razón..." - era todo lo que el padre le podía contestar.
El pequeño niño creció y se convirtió en todo un hombre, preguntándose todavía por qué las mujeres lloraban. Un día el niño convertido en hombre se arrodilló y le preguntó a Dios: - "Señor, por qué lloran tan fácilmente las mujeres?"
Y Dios le dijo:
"...Cuando hice a la mujer tenía que hacer algo muy especial. Hice sus hombros lo suficientemente fuertes como para cargar el peso del mundo entero, pero a la misma vez lo suficientemente tiernas para confortar a quien lo necesite. Le concedí el poder de dar la vida y una inmensa fuerza interior para que pudiera soportar el dolor de dar a luz y hasta el rechazo que muchas veces proviene de sus propios hijos. Le di una fortaleza para que pudiera seguir adelante y cuidar a su familia a pesar de las enfermedades y la fatiga, y sin quejarse cuando otros se rinden. Le di la sensibilidad para amar a sus hijos bajo cualquier circunstancia con amor incondicional, aun cuando éstos la hayan lastimado mucho. Esa misma sensibilidad que hace que cualquier tristeza, llanto o dolor de sus hijos niño desaparezca, y que le hace compartir las ansiedades y miedos de la adolescencia e incluso de la edad madura. Le di fuerza suficiente para que pudiera perdonar las faltas de su esposo y la moldeé de una de sus costillas para que ella pudiera cuidar de su corazón. Le di sabiduría para saber que un buen esposo nunca lastimaría a su esposa y a veces le pongo pruebas para medir su fuerza y determinación para mantenerse a su lado a pesar de todo. Pero hijo, ...para poder soportarlo todo, le di lágrimas de las reales que brotan de ella exclusivamente cuando su ser necesita expresarse mas allá de las palabras; esa es su única debilidad ... lágrimas que piden perdón por los errores y la dureza del corazón de la humanidad; al derramarlas vierte un poquito de amor en cada una, que se desvanece en el aire y salva la humanidad."
Gracias Dios por haber creado a la mujer... ahora comprendo el sentir de mi madre, hermana, esposa... respondió el hombre con suspiro fuerte.
La belleza de una mujer no está en su ropa, ni en su cara, ni en la forma como se arregla el cabello. La belleza de la mujer reside en sus ojos, que son la puerta de entrada a su corazón, la puerta donde reside el amor. Es por eso que a menudo y través de esas lagrimas podemos ver su corazón. Todas las mujeres son bellas.

Las arrugas de la risa (Historia)

Casi siempre, esa gente se vuelve lacrimosa. Cuando alguien la encuentra se pone a contarle su desgracias hasta que otra de sus desgracias acaba siendo que nadie quiere encontrársela.

Esto último no le pasó nunca a la tía Ofelia, porque a ella la vida la cercó varias veces con su arbitrariedad y sus infortunios, pero mi tía jamás abrumó a nadie con la historia de sus pesares. Dicen que fueron muchos, pero nadie sabe siquiera cuántos, y menos las causas, porque ella se encargó de borrarlos cada mañana del recuerdo ajeno.

Era una mujer de brazos fuertes y expresión juguetona, tenía una risa suave y contagiosa que supo soltar siempre en el momento adecuado. En cambio, nadie la vio, jamás, llorar.

A veces le dolían el aire y la tierra que pisaba, el sol de amanecer, la cuenca de los ojos. Le dolía como un vértigo el recuerdo y como la peor amenaza el futuro. Un tiempo despertaba a media noche con la certidumbre de que se partiría en dos, segura de que dolor se la comería de golpe. Pero apenas había luz para todos, ella se levantaba, se ponía la risa, se acomodaba el brillo en las pestañas y salía a convivir con los demás como si los pesares la hicieran flotar.

Nadie se atrevió nunca a compadecerla. Era tan extravagante su fortaleza, que la gente empezó a buscarla para pedirle ayuda. ¿Cuál era su secreto? ¿Quién amparaba sus aflicciones? ¿De dónde sacaba el talento que la mantenía erguida frente a las peores desgracias? Un día le contó su secreto a una mujer joven cuya pena parecía no tener remedio:

“Hay muchas manera de dividir a los seres humanos”, le dijo. “Yo los divido entre los que se arrugan para arriba y los que se arrugan para abajo. Y quiero pertenecer a los primeros. Quiero que mi cara de vieja no sea triste, quiero tener las arrugas de la risa y llevármelas conmigo al otro mundo. Quién sabe lo que habrá que enfrentar allá.”

miércoles, 26 de junio de 2013

Historia del árbol de las manzanas, larga pero muy buena

Historia del árbol de las manzanas, larga pero muy buena
Este era un enorme árbol de manzanas al cual un niño amaba mucho. Todos los días jugaba a su alrededor. El árbol también lo quería mucho. Pasó el tiempo, el niño creció y no volvió a jugar alrededor del árbol. Un día regresó y escuchó que este le decía con cierta tristeza: - ¿Vienes a jugar conmigo? Pero el muchacho contestó: - Ya no soy el niño de antes que juega alrededor de los árboles. Ahora quiero tener juguetes, y necesito dinero para comprarlos. - Lo siento -dijo el árbol-. No tengo dinero, pero te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas; así podrás comprar tus juguetes.

El muchacho tomó las manzanas, obtuvo el dinero y se sintió feliz. También el árbol fue feliz, pero el muchacho no volvió. Tiempo después, cuando regresó, el árbol le preguntó: - ¿Vienes a jugar conmigo? - No tengo tiempo para jugar; debo trabajar para mi familia y necesito una casa para mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme? - Lo siento -repuso el árbol-. No tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y construir tu casa. El hombre cortó todas las ramas del árbol, que se sintió feliz, y no volvió. Cierto día regresó. El árbol estaba encantado. - ¿Vienes a jugar conmigo? -le preguntó. - Me siento triste, estoy volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar, ¿puedes dármelo? El árbol contestó: - Usa mi tronco para construir uno asi serás feliz. El hombre cortó el tronco, construyó su bote y se fue a navegar. Regresó después de muchos años y el árbol le dijo: - Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas. El hombre replicó: - No tengo dientes para morder ni fuerzas para escalar, ya estoy viejo.

Entonces el árbol, llorando, le dijo: - Realmente no puedo darte nada. Lo único que me queda son mis raíces muertas. Y el hombre contestó: - No necesito mucho ahora, sólo un lugar para reposar. - Bueno -dijo el árbol-, las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa. El hombre se sentó junto al árbol y este, alegre y risueño, dejó caer algunas lágrimas. 

Esta es la historia de cada uno de nosotros: el árbol son nuestros padres. De niños, los amamos y jugamos con ellos. Cuando crecemos los dejamos solos; regresamos a ellos cuando los necesitamos, o cuando estamos en problemas. No importa lo que sea, siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Usted puede pensar que el muchacho es cruel con el árbol, pero ¿no es así como tratamos a veces a nuestros padres?

Un novio le dio un reto a su novia (Historia)

UN NOVIO LE DIO UN RETO A SU NOVIA VIVIR UNA SEMANA SIN EL, SIN NINGUNA COMUNICACIÓN Y LE DIJO QUE SI LO PASABA LA QUERRÍA POR SIEMPRE. LA NOVIA ESTUVO DE ACUERDO 0 MENSAJES,0 LLAMADAS,0 MAIL, SIN SABER QUE A SU NOVIO SOLO LE DABAN 1 SEMANA DE VIDA POR QUE TENÍA CÁNCER. A LA SEMANA FUE A LA DE SU NOVIO. AL LLEGAR LAS LAGRIMAS CAEN AL VER A SU NOVIO EN UN ATAÚD CON UNA NOTA ENCIMA Q DECÍA: LO HICISTE AMOR AHORA INTÉNTALO TODOS LOS DÍAS, TRATA DE VIVIR SIN MI TE AMO.


Las manos de mi madres (Historia)

2. Las manos arrugadas de mi madre
3. El otro día me quedé mirando fijo las manos de mi madre. Ella estaba tendida sobre la cama, descansando un rato, y no se percató de mi entrada furtiva a su alcoba. La miré de píes a cabeza, pero sus manos me llamaron mucho la atención.
4. Las manos de mi Madre están arrugadas. Sus venas se ven abultadas y gruesas líneas de piel, como cordoncillos, dispersos, se cruzan entre sí. De primera intención sus manos me parecieron feas, pero me puse a meditar en lo que esas manos significaban para mí, y al mirarlas de nuevo las vi hermosas, dignas, fuertes, como envueltas en una luz diamantina. Esas manos fueron tiernas y débiles un día; luego fueron creciendo y cobraron fuerzas, y se hicieron bonitas.
5. Pero el peso de los años y el sello del trabajo las envejecieron y arrugaron. Ahora son manos de una mujer madura; noble que se ha ido doblegando ante los ímpetus de la vida. Yo amo esas manos. Ellas se abrieron para cargarme cuando apenas yo era un bultito de carne y huesos. Siempre estuvieron solícitas para guiar mis pasos trémulos en mi niñez, inciertos en mi juventud y aún no siempre firmes en mi madurez.
6. Esas manos prepararon con amor sin igual los alimentos que me dieron vida. Más de una vez apretaron la vara para castigarme por alguna falta cometida. Fueron manos constructoras, que tenían el encanto de transmitir amistad e inyectar estímulo. Por los dedos de esas manos se derrama la luz de un corazón amante, o fueron como hilos dorados que se entretejieron a mi alrededor para darme protección.
7. En el hogar esas manos se mantuvieron ocupadas haciendo mil cosas, siempre abiertas para hacer el bien. Ahora son manos temblorosas, arrugadas y sin mucha fuerza. Pero no han dejado de ser una inspiración para mí, porque ellas todavía se estiran para abrirle la puerta al hijo que vuelve a la casa.
8. Para sostener la taza de café con que me obsquia durante mis visitas o para saludar a cuantos se acercan a ella. En la tela de la historia, las manos de las madres han hecho mucha labor. Antes de salir del cuarto, yo me incliné y besé las manos, las bellas manos de mi dulce Madre.
9. Y tú, te has detenido a contemplar las manos de tu Madre? Ámala, dale el amor que necesita ahora que la tienes, recuerda que el pasado está muerto, el presente es horita, pero el futuro no existe.

Los zapatos del campesino

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones. Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias. El alumno dijo al profesor: "Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre". 
Mi querido amigo - le dijo el profesor - nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre. Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo. Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar. Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda. Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre. El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas. Ahora, dijo el profesor ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma? 
El joven respondió: "Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir".

De rosa azul a rosa negra. (Historia para reflexionar)

Tania esperaba con ansiedad el día de la llegada de su cumpleaños pues significaba para ella la aventura de poder embarcar en un barco de quinceañeros/as que pasarían una semana de crucero. Allí contaba hacer amigos y conocer a mucha gente, y así fue.
Llegó el día tan esperado y ya desde el barco vio con mucha alegría que se empezaba a separar del puerto, dejando altrás no sólo el puerto sino que también muchas ataduras por parte paterna y materna, que durante una semana no la sujetarían.
Decidió dar una vuelta a ver que se encontraba por allí, y al girar en una esquina chocó contra un jóven.Aparentemente parecía de su misma edad, era muy guapo y tenía muy buen cuerpo, a ella le pareció alguien increíble.
Juntos se rieron y sin darse cuenta empezaron a hablar y a hablar como si se conocieran de toda la vida. Ella estaba contentísima, pues le parecía que estaba viviendo un sueño, y todos los días los pasaban juntos hasta que por fin ocurrió lo que ella más estaba deseando, le dio un beso.
A partir de ese día todas las mañanas al despertarse se encontraba al lado de su cama una bonita rosa azul, con una nota que decía:
Para mí eres mi rosa azul.Te quiero.
En todo el día no había cosa que más deseara que volver a encontrarse a quien ella consideraba su ángel.Pero todo lo bueno se acaba, la última noche el jóven le dijo que se alegraba de haberla conocido, y que no la iba a poder olvidar nunca, y que para él era muy importante, y sin darse cuenta esa última noche Tania le acabó por dar lo más valioso que tenía, su virginidad.
La mañana siguiente al despertarse comprobó que estaba sola, y a diferencia de las demás mañanas no había una rosa azul, si no un cofre que ponía.
Se que nunca te olvidarás de mí, pero no abras este cofre hasta llegar a casa, no me busques tampoco, pues ya me he despedido de ti.
Ella lo buscó, a pesar de todo y no lo encontró.Tan pronto entró nuevamente en casa subió rápidamente a su habitación y allí abrió el cofre que no había soltado en ningún momento.En el encontró una rosa, pero esta vez era una rosa negra y marchita y enganchada a sus espinas había una nota que decía.
Ya no serás más una rosa azul, bienvenida al mundo del sida.